Herramientas para desarrolladores
JSON, Base64, hashes, JWT, timestamps y formateadores de código, todo ejecutado localmente.
Herramientas en esta categoría
JSON Formatter
Formatea JSON de forma legible.
JSON Validator
Válida JSON y localiza errores.
JSON Minifier
Minifica JSON eliminando espacios.
JSON Viewer
Explora JSON como un árbol plegable.
Base64 Encode
Codifica texto a Base64.
Base64 Decode
Decodifica Base64 a texto.
URL Encode
Codifica texto para usarlo en una URL.
URL Decode
Decodifica texto codificado en URL.
SHA-256 Generator
Calcula el hash SHA-256 de un texto.
MD5 Generator
Calcula el hash MD5 de un texto.
JWT Decoder
Decodifica el contenido de un JWT.
Unix Timestamp Converter
Convierte entre timestamp y fecha ISO.
HTML Formatter
Formatea HTML de forma legible.
CSS Formatter
Formatea CSS de forma legible.
Regex Tester
Prueba expresiones regulares en tiempo real.
"Codificar" un texto no es lo mismo que cifrarlo, y calcular un hash no es lo mismo que ninguna de las dos cosas. Esta guía distingue las operaciones reales del catálogo -- formatear, validar, minificar, codificar y generar hashes -- para que elijas la que de verdad necesitas.
Formatear, validar y minificar
Formatear añade sangría y saltos de línea para que un JSON, HTML o CSS sea legible; validar comprueba si el contenido es sintácticamente correcto y, si no lo es, señala dónde falla; minificar quita espacios y saltos de línea sobrantes para reducir el tamaño del archivo, sin cambiar su significado. Son tres operaciones distintas: formatear y minificar no reparan un JSON o un código con errores de sintaxis, se limitan a reorganizar espacios -- si el contenido no es válido, la herramienta muestra el error en vez de intentar corregirlo por su cuenta. Si lo que necesitas es explorar la estructura de un JSON grande sin formatearlo, el visor en árbol la muestra de forma jerárquica y plegable.
Codificar, escapar y transformar
Base64 codifica cualquier texto (con soporte completo para UTF-8) en un alfabeto de 64 caracteres seguro para incrustar en JSON, correos o URLs -- es reversible sin ninguna clave, así que cualquiera puede decodificarlo: no es una forma de proteger ni ocultar información, solo de representarla en un formato distinto. La codificación URL (percent-encoding) es una operación diferente: sustituye caracteres especiales por secuencias %XX para que un texto pueda ir dentro de una URL sin romperla. No confundas ambas: un texto codificado en Base64 y un texto con percent-encoding tienen aspecto y uso distintos, y una herramienta no sustituye a la otra.
Hashes, identificadores y operaciones irreversibles
Un hash (SHA-256 o MD5) no es una codificación: convierte un texto de cualquier longitud en una huella de longitud fija, y esa operación no tiene vuelta atrás -- no existe un "desencriptar hash" porque un hash nunca cifró nada, solo resume. SHA-256 se calcula con la Web Crypto API del navegador; MD5 usa una implementación en JavaScript y, aunque sigue siendo irreversible en la práctica, es un algoritmo con colisiones conocidas y no debe usarse para nada que dependa de seguridad real, como guardar contraseñas. El decodificador de JWT muestra el header y el payload de un token (son JSON codificado en Base64URL, no cifrado), pero no comprueba la firma: decodificar un JWT aquí no certifica que sea válido ni que no haya sido manipulado, solo permite leer su contenido.
Cómo elegir la herramienta
Si necesitas que un JSON, HTML o CSS sea legible o quieras confirmar que no tiene errores, usa formatear o validar, no un generador de hash. Si necesitas transportar un texto dentro de otro formato (una URL, un campo JSON), usa codificación Base64 o URL según el contexto. Si necesitas comprobar que un contenido no ha cambiado, o generar una huella de verificación, usa un hash -- pero recuerda que un hash no te permite recuperar el texto original. Si trabajas con expresiones regulares, el probador de regex ejecuta el patrón en un Web Worker aislado, protegido contra patrones que colgarían la pestaña con backtracking excesivo.
Privacidad y límites
Las 15 herramientas de esta categoría procesan el texto en tu navegador: nada de lo que pegues (JSON, HTML, CSS, un token JWT, texto para codificar o para calcular su hash) se envía a ningún servidor. El formateador de HTML y CSS usa el motor real de Prettier, que exige que el código sea sintácticamente válido para poder darle formato; si el código tiene errores, la herramienta lo indica en vez de forzar un resultado.
Preguntas frecuentes
¿Codificar en Base64 protege mi información?
No. Base64 es reversible sin ninguna clave: cualquiera puede decodificarlo. Sirve para representar datos en un formato de texto seguro para ciertos contextos (JSON, URLs, correos), no para ocultarlos ni protegerlos.
¿Puedo recuperar el texto original a partir de un hash SHA-256 o MD5?
No. Un hash es una operación de un solo sentido: resume un texto en una huella de longitud fija, pero esa huella no contiene la información necesaria para reconstruir el texto original.
¿MD5 sirve para guardar contraseñas de forma segura?
No. MD5 es un algoritmo con colisiones conocidas y no está diseñado para resistir ataques modernos; no debe usarse para almacenar contraseñas ni para nada que dependa de seguridad criptográfica real.
¿Decodificar un JWT aquí confirma que es válido?
No. El decodificador muestra el contenido del header y el payload, pero no verifica la firma. Un JWT puede decodificarse y leerse aunque su firma sea inválida o haya sido alterado.
¿Cuál es la diferencia entre formatear y validar un JSON?
Formatear da estructura visual (sangría, saltos de línea) a un JSON ya válido. Validar comprueba si el JSON es sintácticamente correcto y, si no lo es, señala dónde está el error. Formatear no arregla un JSON inválido.
¿Base64 y percent-encoding (codificación URL) son lo mismo?
No. Son dos codificaciones distintas con alfabetos y usos diferentes: Base64 representa datos binarios o texto en 64 caracteres, mientras que la codificación URL sustituye caracteres especiales por secuencias %XX para que un texto quepa dentro de una URL.